El viaje de Allikay. Comprendiendo que la salud es un derecho.

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16 Abril 2018

Equidad en los programas poblacionales de cribado de cáncer de mama

Actualmente el cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres. La prueba de diagnóstico precoz más eficaz y la más empleada es la mamografía, que consiste en una radiografía mamaria. Es una prueba rápida, sencilla, no invasiva y con unas dosis de radiación mínimas, que permite detectar la lesión en las etapas iniciales, logrando de este modo que los tratamientos suelan ser menos agresivos, con menos secuelas físicas y psicológicas. Con el diagnóstico precoz se logra disminuir la mortalidad de forma significativa, especialmente en mujeres en la edad de mayor incidencia (a partir de los 50 años). Las posibilidades de curación de los cánceres de mama detectados en su etapa inicial son prácticamente del 100%.

En la actualidad se llevan a cabo Programas Poblacionales de Cribado de Cáncer de Mama dirigidos a las mujeres de mayor riesgo (edades comprendidas entre los 50 y los 65 años) y con una periodicidad de 1-2 años. Sin embargo, recientemente, se está ampliando el sesgo a mujeres con edades de entre 45-49 años y 65-69 años. Siendo solamente aconsejable entre las mujeres de 40 a 45 años, si existen factores de riesgo elevado como el genético.

En la última década han surgido controversias alrededor de los programas de cribado del cáncer de mama, cuestionando el balance entre los beneficios. Por un lado, se gana en disminución de la mortalidad, aumento de la supervivencia, terapias menos agresivas, pero por otro también hay riesgo de radiación, falsos positivos, falsos negativos y sobrediagnóstico.

Una de las características de los programas de cribado poblacionales es su contribución a la reducción de las desigualdades en salud, ya que garantizan un acceso igualitario al diagnóstico y al tratamiento del cáncer de mama.

Se ha llevado a cabo un estudio, cuyos datos han sido extraídos de la Encuesta Nacional de Salud del año 2011 (ENS-2011), en la que se seleccionó la población de mujeres residentes en España, en edad de cribado (de 45 a 69 años), en cinco comunidades autónomas (Castilla-La Mancha, Castilla-León, Comunidad Valenciana, Navarra y La Rioja), y de 50 a 69 años en las comunidades restantes. El total de la muestra estudiada fue de 3.086 mujeres (exceptuando del estudio Ceuta y Melilla).

El objetivo era analizar el control mamográfico que realizan las mujeres españolas de 45 a 69 años de edad y describir el papel que desempeñan los programas poblacionales de cribado del cáncer de mama en cuanto a la variabilidad de los controles mamográficos. En el estudio se han tenido en cuenta variables sociodemográficas, como la realización de mamografía en alguna ocasión, periodicidad, motivo de realización, clase social, situación laboral, convivencia en pareja, país de nacimiento según el Índice de Desarrollo Humano (IDH), ámbito de procedencia (rural o urbana) y cobertura sanitaria (pública o doble cobertura).

En base a las conclusiones obtenidas, se confirma que el programa de cribado poblacional influye sobre la sensibilización y la concienciación de las mujeres para someterse a un control mamográfico alguna vez en su vida, pero no se observan diferencias en la periodicidad ni en el motivo de realización. Uno de los datos más significativos extraídos del estudio es que un 91.9% de las mujeres que indicaron haberse realizado alguna mamografía a lo largo de su vida.

Pese a que hayan ido disminuyendo las diferencias sociodemográficas a la hora de realizarse controles mamográficos, continúan siendo más vulnerables aquellas mujeres de clases sociales más bajas; y también aquellas que proceden de países con IDH por debajo del 0,8, que acceden en mayor proporción a realizarse los controles mamográficos por otras vías distintas al programa poblacional. Esto podría venir explicado por no poder obtener la tarjeta  sanitaria universal en caso de encontrarse en situación de irregularidad administrativa o por disponer de menos información y/o conocimientos sobre el cribado.

El estudio pone de manifiesto que el cribado poblacional del cáncer de mama favorece la reducción de las desigualdades sociales, ofreciendo un acceso igualitario al diagnóstico y al tratamiento del cáncer de mama.

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Bibliografía:
http://www.gacetasanitaria.org/es/desigualdades-socioeconomicas-el-control-mamografico/articulo/S0213911117300390/
https://www.aecc.es/SobreElCancer/CancerPorLocalizacion/CancerMama/Paginas/diagnosticoprecoz.aspx



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